Julio 14 2016
Tecnología
Tecnología es el conjunto de conocimientos técnicos,
científicamente ordenados, que permiten diseñar, crear bienes, servicios que
facilitan la adaptación al medio ambiente y satisfacer tanto las necesidades
esenciales como los deseos de la humanidad
Aunque hay muchas tecnologías muy diferentes entre sí, es
frecuente usar el término en singular para referirse a una de ellas o al
conjunto de todas. Cuando se lo escribe con mayúscula, Tecnología, puede
referirse tanto a la disciplina teórica que estudia los saberes comunes a todas
las tecnologías como la educación tecnológica, la disciplina escolar abocada a
la familiarización con las tecnologías más importantes.
La actividad tecnológica influye en el progreso social y
económico, pero desde la perspectiva comercial hace que esté más orientada a
satisfacer los deseos de los más prósperos (consumismo) que las necesidades
esenciales de los más necesitados, lo que tiende además a hacer un uso no
sostenible del medio ambiente. Sin embargo, la tecnología también puede ser
usada para proteger el medio ambiente y evitar que las crecientes necesidades
provoquen un agotamiento o degradación de los recursos materiales y energéticos
del planeta o aumenten las desigualdades sociales. Como hace uso intensivo,
directo o indirecto, del medio ambiente (biosfera), es la causa principal del
creciente agotamiento y degradación de los recursos naturales del planeta.
Funciones de la tecnología
En la prehistoria, las tecnologías han sido usadas para
satisfacer necesidades esenciales (alimentación, vestimenta, vivienda,
protección personal, relación social, comprensión del mundo natural y social),
y en la historia también para obtener placeres corporales y estéticos
(deportes, música, hedonismo en todas sus formas) y como medios para satisfacer
deseos (simbolización de estatus, fabricación de armas y toda la gama de medios
artificiales usados para persuadir y dominar a las personas).
Importancia de la tecnología en nuestros tiempos
La tecnología aporta grandes beneficios a la humanidad, su
papel principal es crear mejores herramientas útiles para simplificar el ahorro
de tiempo y esfuerzo de trabajo, la tecnología juega un papel principal en
nuestro entorno social ya que gracias a ella podemos comunicarnos de forma inmediata
gracias a la telefonía celular.
Funciones no técnicas de los productos tecnológicos
Después de un tiempo, las características novedosas de los
productos tecnológicos son copiadas por otras marcas y dejan de ser un buen
argumento de venta. Toman entonces gran importancia las creencias del
consumidor sobre otras características independientes de su función principal,
como las estéticas y simbólicas.
Función estética de los objetos tecnológicos
Más allá de la indispensable adecuación entre forma y función
técnica, se busca la belleza a través de las formas, colores y texturas. Entre
dos productos de iguales prestaciones técnicas y precios, cualquier usuario
elegirá seguramente al que encuentre más bello. A veces, caso de las prendas de
vestir, la belleza puede primar sobre las consideraciones prácticas.
Frecuentemente compramos ropa bonita aunque sepamos que sus ocultos detalles de
confección no son óptimos, o que su duración será breve debido a los materiales
usados. Las ropas son el rubro tecnológico de máxima venta en el planeta porque
son la cara que mostramos a las demás personas y condicionan la manera en que
nos relacionamos con ellas.
Función simbólica de los objetos tecnológicos
Cuando la función principal de los objetos tecnológicos es la
simbólica, no satisfacen las necesidades básicas de las personas y se
convierten en medios para establecer estatus social y relaciones de poder.
Las joyas hechas de metales y piedras preciosas no impactan
tanto por su belleza (muchas veces comparable al de una imitación barata) como
por ser claros indicadores de la riqueza de sus dueños. Las ropas costosas de
primera marca han sido tradicionalmente indicadores del estatus social de sus
portadores. En la América colonial, por ejemplo, se castigaba con azotes al
esclavo o liberto africano que usaba ropas españolas por pretender ser lo que
no es.
El caso más destacado y frecuente de objetos tecnológicos
fabricados por su función simbólica es el de los grandes edificios: catedrales,
palacios, rascacielos gigantes. Están diseñados para empequeñecer a los que
están en su interior (caso de los amplios atrios y altísimos techos de las
catedrales), deslumbrar con exhibiciones de lujo (caso de los palacios),
infundir asombro y humildad (caso de los grandes rascacielos). No es casual que
los terroristas del 11 de septiembre de 2001 eligieran como blanco principal de
sus ataques a las Torres Gemelas de Nueva York, sede de la Organización Mundial
del Comercio y símbolo del principal centro del poderío económico
estadounidense.
El Programa Apolo fue lanzado por el Presidente John F.
Kennedy en el clímax de la Guerra Fría, cuando Estados Unidos estaba
aparentemente perdiendo la carrera espacial frente a los rusos, para demostrar
al mundo la inteligencia, riqueza, poderío y capacidad tecnológica de los
Estados Unidos. Con las pirámides de Egipto, es el más costoso ejemplo del uso
simbólico de las tecnologías.
Funciones de la tecnología
Las funciones de la tecnología son los usos útiles de la
tecnología, y se relacionan transformando el entorno humano para adaptarlo
mejor a las necesidades y deseos humanos. Además, en ese proceso se usan
recursos naturales (por ejemplo, aire, agua, materiales ó fuentes de energía),
personas que proveen la información, mano de obra y mercado para las
actividades tecnológicas. Y en el proceso de transformación del mundo que nos
rodea construyen un mundo artificial, provocando grandes consecuencias sociales
y ambientales.
El principal ejemplo es la utilización de la tecnología en su
función para la construcción de un mundo artificial, y en la función de
herramienta de transformación del medio son las ciudades, construcciones
completamente artificiales por donde circulan productos naturales, como el aire
y agua, que son alterados durante su uso. La tendencia, aparentemente
irreversible, es al aumento sostenido de la urbanización del planeta. Se estima
que en el transcurso del año 2008 la población mundial urbana superará a la
rural por primera vez en la historia,1 2 lo que ya ha sucedido en el siglo XX
para los países más industrializados. La razón es que las ciudades proveen
mayor acceso a formas de satisfacer nuestras necesidades, pues en ellas existe
una mayor variedad y cantidad de servicios esenciales destinados a las
personas, puestos de trabajo, comercios, seguridad personal, formas de
entretención y acceso a servicios de salud y educación.
En la prehistoria, las tecnologías han sido usadas para
satisfacer necesidades esenciales (alimentación, vestimenta, vivienda,
protección personal, relación social, comprensión del mundo natural y social),
y en la historia también para obtener placeres corporales y estéticos
(deportes, música, hedonismo en todas sus formas) y como medios para satisfacer
deseos (simbolización de estatus, fabricación de armas y toda la gama de medios
artificiales usados para persuadir y dominar.
Tecnología militar
La tecnología militar es la aplicación de la tecnología para
su uso en la guerra. Comprende los tipos de tecnología que son claramente de
naturaleza militar y no civil, por lo general porque no tienen aplicaciones
civiles útiles o legales, o son peligrosos de usar sin entrenamiento militar
apropiado.
La tecnología militar es a menudo investigada y desarrollada
por científicos e ingenieros específicamente para su uso en la batalla por las
fuerzas armadas. Muchas de las nuevas tecnologías llegaron como resultado del
financiamiento militar en la ciencia. Los ingenieros se preocupan de la gestión
del diseño, desarrollo, prueba y ciclo de vida de las armas y sistemas
militares. Se basa en el conocimiento de varias disciplinas de ingeniería
tradicionales, como la ingeniería mecánica, ingeniería eléctrica, meca trónica,
electro-óptica, ingeniería aeroespacial, ingeniería de materiales, y la
ingeniería química.
Miras, sensores, drones y robots: la infantería del futuro ya
está aquí
Desde que en el siglo XVI se introdujeron las armas de fuego
en el campo de batalla, la revolución tecnológica militar ha dejado
relativamente de lado al soldado de a pie, el sufrido miembro de la infantería.
Es cierto que las armas actuales a su alcance son mucho más efectivas y
contundentes que los mosquetes y arcabuces de avancarga, pero su papel en el
combate no es muy diferente. Hoy, el soldado de infantería lleva un fusil de
asalto y granadas (quizá con ayuda de un lanzagranadas) y es apoyado por
ametralladoras y morteros de modo no muy diferente a como los alabarderos
protegían a los arcabuceros o como los granaderos daban apoyo a los mosqueteros
(con sus bayonetas) durante las guerras europeas de los siglos XVIII y XIX.
Los sucesivos avances en tecnología han hecho que el fusil
automático sea mucho más preciso, las granadas mucho más letales y el apoyo
cercano mucho más eficaz. La ametralladora, en particular, forzó importantes
cambios en el despliegue y evolución de las tropas. Pero una serie de nuevas
armas y sistemas se dispone a revolucionar el papel táctico, y la contundencia,
del soldado de infantería, poniendo a su alcance nuevas formas de combate antes
imposibles. La infantería del futuro será mucho más letal, y combatirá de un
modo diferente al actual.





